Ese caballero es Román Sánchez Morata, extraordinario marino (entre otras muchas cosas, es excapitán del pailebote Santa Eulàlia) con quien me honro en haber compartido cañas y conversación a través de un amigo común, y de quien no podría aprender todo lo que sabe del mar y la vela ni siquiera en un par de vidas.
Así que cuádrense cuando hablen de él, coño.
