A mí los motoveleros estéticamente siempre me han inspirado sensaciones encontradas, aunque nunca han dejado de llamarme la atención, sea por lo que sea. Quizás porque lo mismo son un algo híbrido, o como una especie de mezcla, vete a saber. Y no se les puede negar una cierta elegancia.
Si os fijáis, tienen la parte interior más alta y ésta levanta más en la cubierta, lo que es un alivio para lo cuernos. Y la tipica capota de lona de la bañera se alarga y pasa a ser un techo rígido. Por lo que se los ve más habitables y como más "aprovechables", si me permitís la expresión. Sobretodo cuando el tiempo no es el de verano.
Junto a las lanchas y pequeños barcos de pesca cabinados, y los grandes, profesionales o no, los preparadados y destinados para actividades concretas y determinadas, y los de transaporte de mercancías. Además de que la disposición del timón y los mandos, y tal, a mi me encanta.
Dan la impresión de ser como más útiles en lo practico, si se puede decir así, y más todo-terreno. Algo así como un Land-Rover para alguien que vive en un pueblo, o en un barrio a las afueras. y tiene huerta o finca, que le hace andar dando saltos y patinando por los caminos. Aunque luego también se pueda ir a regar los tomates, si se quiere, con un una berlina turismo BMW con los bajos pegados al suelo, todo-carretera.
Mientras que los veleros a secas y lo barcos a motor que más conocemos, o hasta los yates y grandes yates incluso, son más, digamos, deportivo-turísticos. O más para paseo, si se me apura.
Y es que, en definitiva, yo siempre he pensado y he visto a los motoverleros como dentro del concepto Trawler. Pero en versión mini, eso sí, o intermedia-mini, y con la arboladura.
Y de ellos puede que hereden y hayan heredado lo que tienen de auténticos.
