Re: Naufragio en La Graciosa
Es todo un despropósito.
Lo que se critica aquí es que para entrar en puerto sea necesario reservar con varios días de antelación, que entiendan un servicio público como si fuera una ventanilla atendida por un funcionario. Muy probablemente este señor nunca trabajó en una empresa privada que tiene que competir y fidelizar a su cliente.
Tampoco se corta diciendo que tienen el puerto en malas condiciones. Su obligación es que el puerto esté en perfecto uso. En un puerto privado se hace así, no solo para que el cliente se vaya satisfecho, sino para aprovechar y rentabilizar todos los recursos. La mayoría de los puertos públicos Están llenos de guano, con cornamusas de menos o rotas ( quiero explicarle al señor responsable de los puertos canarios que una cornamusa es un dispositivo de amarre )
Su expresión Indica el nivel de conocimientos náuticos que tiene el señor : “ “hay algunos dispositivos de amarre que están rotos, están quitados y no es posible utilizarlos“ No dice que no es posible, sigue siendo imposible utilizarlos ¿ a que espera para arreglarlos ?
La realidad es que a este señor no le perjudica en nada que el puerto no facture, que los usuarios se marchen insatisfechoS, porque el no vive de eso, solo le perjudica precisamente el “ ruido de las RRSS” porque no es el bien estar de los usuarios el que le preocupa sino que sus responsables políticos no le exijan responsabilidades por generar alarma social.
Me alegro mucho que Anavre le de la maxima difusión a este suceso y que aprovechemos todos los socios para denunciar los frecuentes abusos que padecemos todos los días. Eso no quita que también se reconozca públicamente a los que lo hacen bien.
Aquí conté la indolencia de la marinería de un puerto de lujo gallego que dejó que un barco se golpeara durante una semana por romper una amarra, en contraste con la exquisita atención de los marineros y el contramaestre de Nuevo <Portil En donde puede comprobar como viviendo abordo en invierno y sin nadie que los controlara, pasaban varias veces revisando amarras una por una y si hacía falta elaborando unas nuevas especialmente y a medida.
Creo que nos hacemos un bien a todos y a todo el sector si reconocemos a los buenos y ponemos en evidencia a casos tan bochornosos como los del suceso comentado aquí.
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