Laminar una capa de fibra no tiene por que tener ningún problema, con rodillos de mango largo se hace perfectamente y sin grandes montajes de andamiaje. Lo más dificultoso es dejar lo mejor posible las uniones entre telas para que no den después demasiado trabajo de enmasillado, pero va a ser un tejido muy fino que se adapta muy bien a las superficies, y además las formas son desarrollables.
En cuanto al volteo, casi lo principal es que el conjunto sea muy rígido, ya que le va a faltar todavía la cubierta, pero eso se puede hacer reforzando las secciones de interior con largueros auxiliares.
Con eso asegurado, el peso no es muy grande, y con cuatro aparejos de andamio de cable, de los de dos manivelas opuestas cada uno, o con cuatro polipastos, la maniobra es sorprendentemente sencilla, el centro de gravedad del barco apenas se mueve y lo único que hay que hacer es ir soltando los dos aparejos de una banda y cobrando los de la otra.
