A mí me pasó lo mismo. Tras varios intentos conseguía ajustar prácticamente a cero el error de índice superponiendo un horizonte lejano y el cálculo mediante los limbos del sol me daba cifras diferentes.
Decidí quedarme con el ajuste "a ojo", superponiendo horizontes y/o astros.
La explicación al desacuerdo la encuentro en mis propias limitaciones con el sextante.
Haré una confesión: practico con frecuencia desde el espigón de mi puerto. O sea, con una situación estimada exacta y conocida. Una observación perfecta debería resultar en una diferencia de alturas igual a cero.
Pues bien, pese a tan favorables condiciones, si consigo una diferencia de alturas menor de una milla, me aplaudo a mi mismo.
Con horizontes inciertos, reflejos, brumas, etc. la diferencia (y por tanto el error en la observación) es, a veces, mayor.
Así pues, atribuyo a mi propia torpeza, problemas de vista, pulso...la incapacidad de determinar con exactitud el error de índice con los limbos solares.
Considerando, ahora, el EI=0, consigo, normalmente, los resultados más satisfactorios.
No sé si esto es normal, cometo algún error o simplemente "no soy muy fino" con el sextante. Cofrades más avezados nos dirán si le ocurre a más gente.
En cualquier caso, buena proa y a disfrutar de la navegación astronómica!

