Menos mal que no estoy sola

, disfruto mucho del barco, me sirve de válvula de escape, consulto el tiempo para navegar un rato al dia siguiente.
Solamente puedo hacerlo en fin de semana y efectivamente voy mas que sobrada con un pequeñísimo radiador de aceite enchufado al cable del pantalán.
Para mi, ni el mejor hotel supera estar en el barco.
Gracias cofrades
