Siempre he pernocatado en mis barcos (primero un Furia 33 y despues un Oceanis 411).
No concibo tener un barco y no pernoctar en él. Mis dos grumetillas (actualmente 13 y 7) duermen en ellos desde que nacieron y yo que en tierra soy un muy mal dormidor a bordo (y sólo a bordo) soy capaz de dormir 8 o 9 horas del tirón..
Para las niñas y para mi el barco es nuestra segunda residencia (y en la que somos más felices) y las renacuajas me riñen cuando estamos más de dos o tres findes seguidos sin dormir a bordo.
Evidentemente cada uno es muy libre de disfrutar su embarcación como mejor vea, pero creo que la gente que no "vive" su embarcación se pierde una gran experiencia y una gran lección de vida sobre discernir lo necesario de lo superfluo.

