


En el pequeño PICÓN (SASANKA 660, 6,60 m de eslora) tenemos, por suerte, dos velas para portantes.
Un asimétrico puro. Perfecto para portantes. Lo heredamos del anterior barco (Flip, Jeanneau 21), pero le va mucho mejor a PICÓN que a FLIP.
Un asimétrico - un código 0?- que se monta sobre un pequeño almacenador, con cabo antitorsión engratilado. Este vela es una delicia, porque admite un buen rango de rumbos, desde el descuartelar hasta casi la popa redonda, y es muy cómoda de usar. Le ha dado alegría al PICÓN.
El problema es que, probablemente por fastiga por su frecuente uso, el cabo engratilado debe de haber perdido su "fortaleza" y el enrollado de la vela -que lo hacemos dejándola totalmente en bandera- suele dejar una bolsa por encima del punto en que queda el puño de escota, lo que fuerza a arriarla.
¿O es que hacemos algo mal?


