Hola navegantes.
Sé perfectamente que en el contexto del COVID mis problemas para dar la vuelta a Italia no son nada comparado con los que han perdido un familiar o se llevan a la boca un tenedor vacío. Pero aquí venimos a hablar de temas náuticos, y por eso voy a seguir contando los preparativos, que ya han quedado para el lejano verano de 2021.
Hemos cambiado el barómetro analógico de a bordo por uno digital. La proliferación de aplicaciones y páginas web que nos dan el pronóstico del tiempo con precisión milimétrica nos hacen, por una parte, creernos demasiado esas predicciones acompañadas de vídeos que parecen irrefutables, y por otro lado prescindir de los sistemas clásicos, como el barómetro.
Pero a veces se nos olvida que si salimos de la zona de cobertura del teléfono nos quedamos huérfanos de la información, y que puede haber fenómenos locales (que no recogen las predicciones de zonas amplias) o imprevistos (como las galernas) que sólo podemos predecir con el barómetro de a bordo. Sorprendentemente el barómetro no está en la lista de equipamientos obligatorios en un barco, y sin embargo sí lo está, para las navegaciones oceánicas, el cronómetro.
La presión atmosférica normal, a nivel del mar, es de 1013 mb ó 760 mmHg. Esta presión disminuye con la altura 1,333 mb ó 1 mmHg por cada 10 metros. Por eso lo primero que hay que hacer al comprar un barómetro es calibrarlo al nivel donde va a ser usado, ya que normalmente se ha calibrado en la fábrica, que puede estar a muy distinta altitud. En los analógicos se calibra con un tornillo en su parte posterior, y en los digitales con teclas específicas.
La utilidad del barómetro a bordo es que la presión atmosférica experimenta variaciones asociadas con los cambios meteorológicos, precediéndolos.
Como regla general, la
presión alta corresponde a un
anticiclón, una zona de aire frío, estable y estacionario generalmente asociado a buen tiempo. En la navegación corresponde a una zona de calmas, ya que el aire frío y pesado desciende lentamente en sentido circular y comienza a girar, por el efecto Coriolis, casi imperceptiblemente en sentido horario en el hemisferio Norte y antihorario en el hemisferio Sur.
Por el contrario la
presión baja suele corresponder a una
borrasca, una zona de aire caliente y por eso inestable (tiende a ascender, produciendo cambios en la superficie al rellenarse su vacío con aire circundante) que se desplaza de Oeste a Este arrastrando frentes, nubosidad y lluvia, o sea, lo que la gente entiende por "mal tiempo". Y en nuestra zona (centro y Este del Cantábrico) también se asocia a las
galernas, temporales súbitos y violentos, con ráfagas del Oeste al Noroeste que pueden superar la fuerza 10, en primavera y otoño. Se caracterizan precisamente por su aparición brusca en los días muy calurosos, por una marcada bajada del barómetro, y por la dificultad de predecirlas. Por todo eso no suelen aparecer en los partes meteorológicos, y a lo sumo se dice que "puede haber" galernas pero no la hora, ni el lugar, ni la intensidad.
Atendiendo a esos criterios generales, en los barómetros analógicos la zona de la izquierda, que es la de bajas presiones, suele estar rotulada como "lluvia o viento" o "mal tiempo", la intermedia como "variable", y la derecha, que es la de altas presiones, como "buen tiempo". Y hay que recordar que se refiere al tiempo que hará en las próximas horas o días, no al tiempo actual.
Pero esta rotulación vale sólo para la información casera de los que no navegan. A nosotros nos da igual que llueva o que haga sol, lo que nos interesa de verdad es su asociación con la fuerza del viento y con el hecho de que los cambios en el barómetro preceden a los cambios meteorológicos, de manera que te permiten prepararte. Lo usamos como una medida de seguridad, no para ir a la playa.
Yo anoto cada hora en el cuaderno de bitácora la presión atmosférica, sobre todo de cara a predecir los fuertes vientos. Con carácter general memorizo la siguiente regla:
- Una bajada de 1 mb/hora durante 2-3 horas significa que viene fuerza 6 (25 nudos).
- Una bajada de 3 mb en 1 hora significa que viene fuerza 8 (40 nudos, o sea, temporal).
- Una bajada de 5 mb en 1 hora significa que viene fuerza 10 (50 nudos, o sea, temporal duro).
(no sólo la memorizo sino que la llevo cerca del barómetro en una chuleta).
Cualquiera de esas circunstancias te obliga, si estás en puerto, a no salir, y si te pilla navegando a buscar el puerto de refugio más cercano si tiene fácil acceso, y si no lo tiene o está demasiado lejos para alcanzarlo, a preparar el barco y prepararte tú para lo que se avecina (tomar rizos en la mayor, sacar el tormentín, ponerse el chaleco, el arnés y la ropa de aguas, preparar un termo con bebida caliente y preparar comida, calcular la ruta de huida, trincar todo a bordo, etc).
En la vida real, me he encontrado algunas veces con bajadas de 1 ó 2 mb/hora que, efectivamente, se han asociado a fuerza 6 (o algo más) muy pocas horas después, y he podido defenderme gracias a estar avisado. Normalmente han sido galernas, o mejor dicho, "galernitas". Alguna de las que recuerdo fue una camino de Francia, con la suerte de que pudimos refugiarnos a sotavento del Monte Buciero (donde nos encontramos a un barco de guerra de la armada española fondeado buscando el desvente del monte, como nosotros) y otra vez volviendo de Bayona (la de Francia) a Hondarribia.
Recientemente he decidido cambiar en el Corto Maltés el barómetro analógico clásico, el de aguja, por uno digital. Tiene la ventaja de que memoriza el histórico de las presiones en una gráfica (lo que tiene especial utilidad si te has olvidado o no has podido apuntarlas) y el inconveniente de que no puedes hacer toc-toc con la uña en el cristal para ver si empieza a subir la aguja, la estampa tópica del marino preocupado:
Los barómetros analógicos tienen también una aguja loca que mueves tú con la mano (en la primera foto, la dorada) en teoría para dejarla sobre la otra marcando la lectura anterior, pero con los pantocazos del barco esa aguja no se mantiene en su sitio, y no te sirve.
Yo aconsejo vivamente llevar un barómetro a bordo, y acostumbrarse a interpretarlo.
Con cuidado, navegantes.