A mi me gusta tanto el Hugo Boss como su patrón. El simple hecho de enfrentarse sin complejos a la Armada francesa y a toda la fuerza mediática que la acompaña ya tiene un tremendo valor y merece mis respetos. La Vendée es como el Santo Grial francofrancés de la vela y la mera posibilidad de que un británico gane la regata es casi una afrenta nacional.
Es como si hubiera un concurso de toreros en España y un finlandés liderara la clasificación.

En cuanto al barco, el concepto de 'fundir' bañera y mesa de cartas en un mismo espacio (máxima funcionalidad) junto al palo (máxima efectividad de maniobra) y bajo cubierta (máxima protección ante los elementos) me parece tan atrevido como interesante pensando en competir en esta regata.
saludos!!