Muy buenas Royor, de ladrillo, nada. Muy interesante e ilustrativo
Lo de Manuel Ferreira es para escribir un libro.
Un simple administrativo que lleva el peso de todas las adjudicaciones con el desparpajo propio del que disfruta sintiendose importante. Ejerce una labor que debería ser supervisada por unos jefes que delegan en él por pura comodidad avalando sus decisiones. Una simbiosis jefe-empleado que funciona... Me molesta bastante que una persona que presuntamente NO ha aprobado una oposición, que NO es funcionario de carrera y que a saber que hilos familiares o políticos se han movido para poder estar ahí, tenga la capacidad de ponernos en vilo con sus decisiones muchas veces caprichosas y arbitrarias. Lisa y llanamente me parece un sinvergüenza al que prefiero no tener nunca delante para evitarme problemas...
En fin, la zorra a cuidar las gallinas, como pasa en muchos ámbitos de la administración galega...
Prefiero dejarlo aquí y a ver qué pasa...
Repito que muchas gracias por vuestros apuntes aclaratorios y un fuerte y solidario abrazo!👍
