Con esa forma de determinar la zona de navegación, el marcar una línea en la carta será nada más que orientativo, porque dependerá de la meteo y del estado de la mar de ese día concreto que el fondeadero esté resguardado o la playa sea accesible.
Tanto que hablamos de que la Administración Marítima española nos limita excesivamente, pues en este caso si qué deja un margen de valoración al prudente criterio del navegante. Aunque podría no coincidir con el de Autoridad que controle la navegación de la zona, o con el de la compañia de seguros en caso de siniestro. Pero es lo que se acostumbra en países con otros sistemas jurídicos.
