Pues si D. Luis, much@s y buen@s cofrades, con los que tan estupendos ratos
hemos compartido, se nos han adelantado en ese viaje que tod@s haremos. Y
desde allí, seguro que nos observan y velarán porque no nos desviemos del
rumbo correcto.
Sería un bonito momento, para hacer honor a tod@s ell@s.
Y aquí dejo unos versos, inspirados en el romancero español:
Que en mayo será, en mayo,
cuando vuelva la calor,
cuando los mares se encalmen
y espléndido luzca el sol;
cuando las tripulaciones
los barcos pongan a son.
Al unísono partiremos
con una sola misión,
la de llevar el pañuelo
al punto donde zarpó.
Y como buenos cofrades,
a todo el que nos dejó,
debidamente honraremos
dándole el último adiós.
Hasta la vista. Cuídense mucho.
