
11-12-2020, 23:45
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Arpoilari
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Re: maluta clasica, confeccion paso a paso.
Itsas gogoetak, recuerdos de un pescador de cubierta.

Ternera asada con bambu, patatas y huevas de bacalao en salazón.
El título de la descripción de la foto parece un menú de cualquier restaurante asiático, pero se trata del dia a dia en un barco de bajura vasco construido en la década de los sesenta del pasado siglo.
Por dos veces fue prospera nuestra historia marítima. La primera cuando hace 5 siglos se trasformaron en mástiles los árboles que poblaban las riveras de nuestros ríos, a la par que en duro armazón y entablación los robles que poblaban nuestros fértiles bosques.
La segunda se dio a mediados de los sesenta, cuando se vivió la época dorada de la construcción de rivera tradicional, tres, cuatro y hasta cinco cascos se botaban en muchos astilleros vascos al año. Las gradas de armamento y montaje de equipo y motorización no daban abasto en la equipación de las nuevas unidades pesqueras. Siendo brutal la demanda de barcos por los armadores locales o de la provincia, los talleres tenían tambien que dar salida a todos los cascos que a remolque traían de astilleros situados en la lejana Asturias, y Galizia.
El montar y motorizar un barco en el país vasco, donde la totalidad del equipo procedía de la misma comarca era sinónimo de éxito pesquero, consecuencia directa del buen hacer de caldereros, fabricantes de motores, grupos auxiliares y de cogeneración.
Nos situamos por tanto en un barco de la flota vasca de mediados de los sesenta del pasado siglo.
Una parte muy importante de un barco de pesca es la función para el que ha sido diseñado, la pesca propiamente dicha, pero aquí vemos también otra que tampoco hay que obviar.
A dia de hoy, cuando me encuentro pescando al norte del pueblo y me pasan los barcos por el costado rumbo a la costa de Francia, poca gente se puede ver en cubierta.
Como han cambiado las costumbres en los barcos desde nuestros tiempos, y más desde los de la foto.
Cuanto trasmiten estas fotos de blanco y negro.
NO se sabe si es la comida, o la cena, la gente permanece ajena a la foto, a excepción del txo que ataviado con un gorro no sabría decir si de miliciano o de Breton, pela patatas sentado encima de la bita de babor.
Todos visten pantalón de aguas, amarillas unos, verdes los otros, camisas de Mahón y viejos jerséis, a excepción de uno, el resto se cubre la cabeza con la clásica boina o txapela vasca, pañuelos de diferente color, pieza esta que protege cuello y espalda de frios y humedades.
Comen en la cubierta de popa, al aire libre, alrededor de una parrilla de carbón vegetal, utilizan trozos de pan donde apoyan la carne que cortan con su propio cuchillo, comen con los dedos, al modo clásico.
El mayor de todos (German) , en una postura nada clásica pues se presenta arrodillado, bebe vino de una bota. Se trata del único líquido que se ingería en estos barcos en la época. El alcohol “mataba” cualquier parasito o toxina que pudiera tener el alimento almacenado con las carencias de conservación la época.
La bota de vino se la pasaran los pescadores en círculo y perfecto orden, mientras transcurre el almuerzo.
Por lo tanto como veis, platos, tenedores, vasos y demás utensilios, quedan fuera de este improvisado comedor.
Las cañas de bambú, se presentan erguidas y altivas, cual lanzas o picas prestas en perfecta formación, para el próximo combate, que auguro será a muerte.
En la popa del barco, fuertemente estivadas y protegidas de las inclemencias del tiempo por tela encerada hay cuatro barricas, se trata de raba de Escocia ( huevas de bacalao saladas) que se utilizaba para juntar cardúmenes de sardinas y anchoas en las fértiles playas de la Aquitania francesa, para después cercarlas mediante artes de cerco y mantenerlas vivas en el barco para pescar diferentes clases de tunidos.
Se trata por tanto de una foto donde podemos apreciar también el otro aspecto de un barco pesquero, quizás más importante que el de la pesca en sí, la convivencia.
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