Y alli en medio... entre Santa Maria y Santa Ana, erguido como un gigante sobre su Castillo... el que nunca descansa, el que noche tras noche, semana tras semana nos ayuda en nuestro regreso a casa. Por esos faros que con tanta tecnologia ahora casi olvidados, por los que vivieron en ellos, por los que en ellos su vida entregaron, por esa GRAN LUZ... por todo esto hoy quiero brindar por el Faro.
Faro de Castro Urdiales, Cantábria