Te doy toda la razón con lo de los años alejado del teclado. Es inaceptable. ¡Nunca más!
Y créeme, ya estoy sacándole todo el jugo a la Marina de Benalmádena. Si hiciera los cálculos, creo que en los últimos meses he pasado más horas allí que en mi casa (las horas montando muebles de Ikea no cuentan).
