Después de la incorporación de Danilo a esta concurrencia es seguro que no nos dejaremos del autovirante mucho por decir.
Pero queda un poco. Lo que llamo la cara B del autovirante. A partir de los 140 o incluso un poco antes si está racheado el aparente buscador de la popa, se nota su falta de superficie y, además, para que siga pintando bien hace falta, al menos, una pasteca (material de precio náutico) para abrir el puño de escota a las bandas.
Si tienes buen arraigo al pie de los candeleros, mosquetón y pasteca, que además sirve para pairear o fachear. Si tienes dos, como es mi caso, montas las dos y el trasluche a dos no es tan complicado. En solitario, ya es más cansado. Los que parieron el Fortuna 9 pensaron que cuando veas que ya no puedes usar comodamente el autovirante es hora de izar el spi.


