Me interpretas mal, ROyOR. Se trata, precisamente, de dejar fuera la política. De aportar algo más que una provocación, como hacen algunos cofrades. Contémplalo como si fuese un hilo puramente técnico, no emocional. La burocracia puede rebatirse, simplificarse, mejorarse. Los aspavientos de muchos se limitan a tensar la cuerda y la paciencia de nuestros taberneros.
