En mi puerto en Bermeo no se concibe otra manera de remar para moverse con los botes dentro del puerto. Desde tiempos remotos hasta no hace muchos años era tal la cantidad de pesqueros que albergaba nuestro puerto que no había otra manera de moverse entre tantas boyas, amarras y embarcaciones.
En 1970 había 200 barcos aquí y casi todos ellos tenían su chinchorro de madera de 2,5 a 3,5 metros en el agua, o sea que huelgan más comentarios que los botes se usan principalmente para pasar del muelle a los barcos amarrados en boyas.
En un bote de 3,5 metros nos embarcábamos a veces toda la tripulación de 14 hombres.
Las carreras de botes con un solo remo en la popa eran aquí a diario, se trataba de una diversión y una manera más de hacer ejercicio.
Por cierto que siendo niño más de una vez nos íbamos a la isla de Ízaro en verano zingando, un viaje de 3 millas de ida y vuelta o nos íbamos a pescar panchos o julias por ahí. Para nosotros era lo más normal, ahora ya no se ven estas cosas.
Aquí os dejo algunas muestras:
