
Una vida a la que renuncié. Lo dejé en los albores de la profesión.
Guardo entrañables recuerdos como alumno de máquinas.
En mi caso sólo eran roll on-roll off, unos fueron con motor de 2T de barrido vertical, y uno de 4T.
Mercantes muy viejos, el de 4T ya casi agotado (al poco se vendió un país del norte de África).
Me dijo un Jefe de máquinas al empezar: "Si navegas en barcos nuevos y modernos vivirás bien y aprenderás poco, si navegas en barcos viejos vivirás mal pero aprenderás más. Aprendí mucho y muy rápido.
Un buen día encontré un "barco" que siempre estaba en puerto y me enrolé. Era un barco muy grande (790.000 CV) que quemaba carbón. Para la familia mucho mejor.
Pero esa es otra historia, a otra escala, mucho más estresante. No tiene un ápice de romanticismo. Eso sí, aprendí muchísimo más. Encontré allí a algunos colegas de profesión, pero no estoy seguro de haber conseguido el objetivo final, estar con la familia.
Ahora, jubilado, veo el reportaje con nostalgia y respeto.
Gracias, un buen trabajo.


