“Lo más difícil fue perder la carcasa de la caja de babor cuando estaba a la cabeza. Ves que entra agua y las alarmas empiezan a sonar y yo estaba revisando el foil y me di cuenta de que había perdido la carcasa que la guía y llamé a mi jefe de proyecto. Fue un momento difícil. Pensé que terminaría en Australia o Nueva Zelanda y me las arreglé para trabajar las veinticuatro horas del día con el carbono, un día entero que fue duro, luego la tormenta en el Océano Índico, que fue dura y complicada."
