Yo, a todo lo sabiamente expuesto, te añadiría una consideración, no mecánica, sino más bien de índole práctico:
Es relevante lo que quieras hacer con tu barco actual. Si pensases venderlo por un importe de entidad respecto a la compra de uno nuevo (pon 10k€ de venta Vs 50K€ de compra), pues sí te merecen la pena esas tribulaciones, en el sentido de que si estiras el barco y no tienes suerte, puedes disminuir mucho el precio de venta.
Pero, si tu intención es hundirlo, o regalárselo a un sobrino zumbado para que lo hunda él, qué pierdes dejando que se te hunda a ti?? No vas a protagonizar un rescate. La ósmosis no te va a hundir de un día para otro en mitad de la mar, y los dos motores no te dejarán tirado a la vez. Ya, me dirás qué seguir con un coste de mantenimiento que entiendes elevado para el activo en cuestión. En ese sentido, te diré que el único principio económico que he encontrado de utilidad en esto de la náutica es el del coste hundido (ojo al juegazo de palabras, que a los que estáis durmiendoos a estas alturas se os ha podido pasar por alto!!!😂😂

....aiihhh...si no me río yo...
Bueno, todo esto para decirte que yo pagaría el riesgo sin duda. Estiraría el barco, cuidaría los motores razonablemente, me lo tomaría con calma y no me anticiparía a los potenciales problemas, sino que los resolvería según vengan, y si vienen.
Un cafelin y ánimo!!!
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