Reconozco, que de pequeño me encantaba, pero conforme me iba haciendo mayor, le fuí cogiendo manía. Así, hasta el día de hoy, que realmente la odio. Compras, comidas, mas compras, mas comidas, felicitaciones (por qué?)....
Por eso, en cuanto puedo, me escapo a la playa, que la mar me sube el ánimo y relaja mi espiritu.
Menos mal que no soy yo solo...
Nada mas que por eso,


Que las pago yo.
Saludosssss