Yo creo que más o menos ya vamos sabiendo algo más de lo que ocurría en los barcos antes y después de la colisión. De todos modos, vaya mala suerte con lo grande que es el mar y que gran fortuna que no hubiera daños personales ni grandes destrozos materiales.
Menos mal que el pesquero no era francés, sino ahora habría una "teoría de la conspiración" servida; no olvidemos que un skipper no francés podía ganar la Vende Globe en ese momento.
