Hace diez años, la navidad no me decía nada, ahora que tengo dos nietos de casi tres años, me encanta ver esas caritas, cuando ven las luces del árbol encenderse y apagarse, y cuando cogen confianza, y al tirar de una bola, se les cae el árbol encima, y a la pregunta de ¿quien ha sido?, responden al unísono el nombre del otro.
Que seáis felices estos días, y si lo sois también el resto del año, pues mucho mejor.
