Me uno a las quejas (ya he enviado la mía).
Verdaderamente impresentable, tanto el cambio de nombre como la restricción de la información (¿no les parece relevante para la seguridad en el mar seguridad? ¿no la pagamos con nuestros impuestos?)
Pura politiquería. Luego dirán que les importa la seguridad en el mar.
