Aunque lo de pirado parece señalarme, no por eso me lanzaré al pescuezo de nadie, a mi me ha dado por lo pacífico, lo que sucede es que creo que la navegación históricamente ha ido añadiendo progresos tecnológicos sin desechar los antiguos métodos. Y le ha ido bien con ese sistema a los navegantes. Porque la redundancia no nos ha costado tanto y los costes se pueden reducir mucho gracias a las nuevas tecnologías. Las cartas de papel, como los faros y sus libros, el balizamiento, los derroteros, el sextante, el cronometro y las tablas, incluso los compases magnéticos, ¿para qué? si la electrónica te lo da todo...
Uso más la cartografía electrónica que la de papel, pero esta última seguirá en la mesa de cartas mientras no esté absolutamente seguro de que me puedo quedar sin electricidad. Y lloraré, sin atacar a nadie, ¿para qué? por la pérdida de unos maravillosos instrumentos que funcionan sin amperios ni fusibles, como el lápiz, el transportador, el compás y las reglas.


