La próxima manga fue al puerto de Motril.
La navegación, gracias al viento favorable y constante, ha sido rápida de esas con sabor a poco.
Para recomendar, hicimos noche en el puerto deportivo. El primero a estribor tras pasar el puerto de los mercantes.
En ese puerto Roberto, su mujer y Javi han sido muy hospitalarios. Inclusive tienen hasta bicicletas free para poder ir a por provisiones al pueblo.
Encontramos la lonja abierta y ha caído otro pescado a la plancha con su correspondiente vinico.
Salud!
