En un lugar de la Manga de cuyo nombre no llego acordarme. Un dia de verano, fondeados con un Arabel (velero de 6 metros), con mi capitana, mi hija y el que suscribe

.
Dando las instrucciones y enseñanzas pertinentes, corriendo de proa a la bañera, se quedo un dedo enganchado en el obenque, de forma que se partio y se quedo mirando para el lado contrario de los demas dedos. En la bañera me sente y mi capitana al verlo lo cogio y le pego un tiron para enderezarlo. Y me lo enderezo, vaya si me lo enderezo

que lo siguiente que me acuerdo es el cubo de agua que me echo

. El arreglo fue tan bueno que seguimos el dia como si nada, bañandonos y navegando. Y una vez en puerto, el pie se hincho, por lo que fui al centro de salud, y sí tenia el hueso partido.

Todavia hoy el dedo parece que mira para otro lado
