Otra que es señal de tener que realizar un mantenimiento tan pronto como sea posible: cuando un obenque de cable, un cable desprotegido del guardamancebos o algún cable de acero de la maniobra se comienza a deteriorar y uno de los hilos va a su bola, te agarras al cable en cuestión y te pinchas con el hilo de marras. Pinchazo, cortecillo y si llevas las manos de haber estado en remojo, goterones de sangre.
