Pues me uno a berengueras y por la misma causa, el stress de intentar evitar un golpe inminente
Llegando a puerto, vas a saltar al pantalan, y como el barco va muy rápido te aceleras para bajar y amarrar y/o pararlo "sujetando la proa" y por las prisas, resbajas con la mala fortuna de caer entre el barco y el pantalan. Lo cuento por que según caía tuve la suerte de con la mano poder apartarme lo justito de delante del barco, que bien podía no contarlo

. Un día con dolor en las costillas y feliz de poder no repetirlo nunca mais
