En la zona en la que vives, o a la que estés dispuesto a desplazarte, pasas por el club o la marina que organice las regatas y establece contactos. Puedes ofrecerte como tripulante.
Nadie nació aprendido. No embarcarás en un barco ganador, pero por el medio de la flota siempre hay quien acepte tripulantes, cumplidores y con voluntad.
Si vas con buena voluntad no tendrás problemas.
Poco a poco irás adquiriendo destreza y nuevas amistades.
También puedes poner un anuncio en el apartado bolsa de navegantes.
Ánimo y suerte

