Independientemente de que es un ejercicio muy completo para aunar dos tipos de procedimientos de situación, para mí tiene un defecto que lo invalida, y es que sus resultados
son irreales.
Imaginémonos en el aula de examen, y que obtenemos ese resultado de distancia al faro. ¡A poco crítico que uno sea, sospechará del resultado y concluirá que ha resuelto mal el problema!

Y lo que en principio sería un excelente ejemplo se convierte en poco más que una filigrana calculística, pues hace perder al que lo resuelve la confianza en el axioma de que los resultados
tienen que ser creíbles, y en esta materia, más que en ninguna otra, porque precisamente se trata de situarnos en un lugar finito, como es la superficie de la Tierra.
Saludos y
