De haber sabido que tabarca era un arrecife de la Albufereta, cuando nos cayó el viento en la regata al montar la baliza de Cabo Huertas, con seis barcos por detrás y quedándonos anclados hasta que pasaron todos, seguro que abríamos acudido, pues fué desmoralizante y nos hubieramos recuperado el ánimo con todos vosotros.
Bueno, para la próxima. Al final quedamos 5º de un grupo de ocho. Pues ¡Hale! un copetín para todos.
