barcos de pesca de madera paisanos míos, 30-36 m. de eslora, 150 TRB, boniteros, hacían capa largando la balsa por proa, hasta que un temporal duro al final de la década de los 70 entre Azores y Galicia en otoño y cargadas las neveras de pescado, selladas, les demostró que era mejor por popa, aunque la mar fuera dueña de la cubierta. Todo cerrado y a dormir o rezar... Lo pasaron muy mal y no volvieron más por aquélla zona.
