En el mar te has subido a un barco del que has podido evaluar su estado, y el mar, a pesar de su enorme fuerza, es predecible. Aún en situaciones límite tienes muchas cartas que jugar. Como dice Lao Tse, lo que todavía no ha pasado es fácil de evitar.
Lo más impredecible son los otros hombres. Mucho más impredecibles que el mar en sí: un capitán loco, una piragua con ocho tripulantes que se acerca con malas intenciones, un funcionario que coge un documento y no quiere soltarlo, alguien que no quiere bajarse del barco...y las situaciones correspondientes en tierra...el mar?, paz, tranquilidad y seguridad..
