Hola de nuevo!
Los pantalanes están llenos de barcos en los que solo navega el patrón y la pareja dejó de salir con ellos hace tiempo.
Esto es lo habitual en los puertos.
Para que esto no te ocurra:
- El barco es cosa de los dos. Los dos toman decisiones y lo patronean.
- Hay que procurar programas de navegación que gusten a los dos; no siempre hay que estar navegando. La navegación a vela puede ser muy cansada, física y mentalmente, si la situación es delicada. Una travesía que acaba en una buena comida o un paseo por la zona siempre viene bien.
- Hay que evitar situaciones comprometidas. Los grandes sustos hacen mucho daño y un barco no es como un coche, donde, si quieres, te bajas. Una cosa es que te llegue un situación no prevista y tengas que apechugar con ella y otra es buscarla.
Ánimo!!
