Ciertamente uno siempre tiende a sobrevalorar lo suyo.
1.- Hay que ser consciente que una cosa es el precio
que piden, y otra muy diferente el precio al que se ha vendido realmente.
2.- Ver qué rango de precios se están pidiendo por barcos similares.
3.- Poner un precio un poquito por debajo (excepto si a simple vista el resto de la oferta son pecios).
4.- Extras u otras mejoras no sirven para subir el precio, pero sí para vender antes que los demás y no aceptar rebajas...
5.- Poner unas buenas fotografías, con todos los interiores muy limpios y ordenados, pero no utilizar en exceso grandes angulares (es decir que las fotos no engañen)
6.- Ser paciente con los posibles compradores, a veces quien decide es la armadora. Para las visitas el barco debe estar impecablemente limpio.
Teniendo todo esto en cuenta, y con un poco de suerte, vendido.

