Descanse en paz.
Alfonso fue el que me introdujo en mis travesías por la costa portuguesa.
La próxima travesía, espero en 2022, será en su honor y volveré a visitar y a comer en los sitios donde lo hicimos.
Levanto mi copa con Casal García, como lo hicimos en Viana do Castelo la primera vez. Para siempre, navega tranquilo Alfonso.
A Balexa, el barco de Alfonso, debajo de un arco blanco, agosto 2014
