Re: maluta clasica, confeccion paso a paso.

Itxas, gogoetak.
Recuerdos de un pescador de cubierta.
Otro relato que me publican.
Lo que fuimos nosotros en la mar, esta reflejado en esta serie de relatos que escritos en primera persona reflejan vida y costumbres que se remontan a un pasado no tan lejano pero por desgracia avocado olvido.
El final de una era, de una época, y de un oficio que mas que un trabajo, supuso una forma de vida en los viejos pueblos pesqueros de esta euskal herria que veía el mar con una mirada que iba mas allá que el mero sustento económico

-“Tomas, !! ardua, oliyua, patata eta gasa que no falte!!.
-Tomas, !! Vino, patata, aceite y gas, que no falte!!
Esa solía ser la orden que me daba el patrón viejo cuando las primeras mareas de bonito zarpábamos rumbo a w a por los primeros bonitos del año cercanos a las azores, en aquella época cualquier ruta hacia el sol poniente a finales de junio suponía al menos 18 días de mar, hasta 22 tengo yo apuntado en mis diarios personales de a bordo, y se suponía que con esos tres ingredientes que mencionaba el patrón la marea podía ser eterna.
Vino a todas horas, hasta 5 barricas he visto yo cargar a bordo, dos almacenes de vino a granel había en el pueblo, y sobre fondo verde con letras blancas así iban rotuladas dichas barricas J:A: Juantxo Aizpuru y P.G Pio Gorostiaga, y todavía había barcos que traían de Orio vino de Atxega, lo servían a través del efectos navales de Xexilio Idiaquez, estas últimas barricas eran rojas y algo más grandes que las de Getaria.
Vino a todas horas y a todas las comidas decía, el txo ( 16 años) era el encargado de llenar las dos botas de vino, una para proa y otra para popa, antes de cada comida, todavía no había salido el sol en el horizonte y venga, agarra la manguera y a llenar las dos botas tres zzz de 2.5 litros y otra bota de 1 litro para el puente, la bota se llenaba con manguera de goma por la teoría de los vasos comunicantes, el primer trago para el pobre txabal, eso hoy en día seria de nazis, pero en nuestra época era normal como la vida misma, dos botas para desayunar, otras dos para comer, dos para merendar y otras dos para cenar, siempre en todos los barcos había dos o tres que bebieran más que el resto juntos, nosotros nunca tuvimos problemas a la hora de traer vino, yo cuando era el txo o el cocinero siempre tuvimos barra libre a la hora de hacer los víveres, pero ya recuerdo barcos al costado nuestro haciendo víveres como la gente metía vino en garrafas de 25l en la bodega de popa, decían que el patrón metía 3 o 4 barricas por marea y el que quisiera más, que trajera de casa, nosotros con el vino no, pero eso llegamos a hacer con la leche pues por algunos aunque trincáramos una vaca en el espardel fijo que la dejaban seca!!
Agua embotellada teníamos algunos tripulantes, cajas de insalus por lo general, comprados cada uno la suya, hasta que nos plantamos una cuadrilla de gente joven y dijimos que si nosotros teníamos que pagar el vino de los mayores entre todos ( del montón) compráramos también al menos 15 cajas de agua.
Al principio ( yo siempre hablo de cuando empecé en los 80) al principio digo que el barco solo tenía 1200 litros de agua dulce “no potable” que había que utilizar para cocinar, limpiar, para el motor, y para otros usos, el tanque era de acero y oxidado, ósea que no era muy recomendable beber aquella agua que si no la hervías podías tener serios problemas digestivos, para ello teníamos también unos garrafones de agua, pero la cogíamos del puerto y dudo mucho de la potabilidad de aquel liquido incluso a pie de puerto, como para ver cómo estaba 15 días más tarde en aquellos garrafones de agua corrompida.
La comida también dejaba mucho que desear, no teníamos congelación doméstica y la carne, verdura, el pan iban en la nevera con el pescado, encima del hielo, al principio sin plastificar, quisiera saber yo cuantas bacterias y cuantos gérmenes pasaban del hielo, de la nevera muchas veces llena de sangre de bonito en descomposición al resto de alimentos que allí se guardaban, por todo ello y aquí va el alegato de hoy, por todo ello en los barcos había que beber vino, porque el alcohol lo mataba todo jajaja.
La comida en mal estado, los pollos verdes y licosos (las carnes blancas eran lo primero que se corrompían) , el pan enmohecido, el delfín recién matau, muchas clases de marisco no es conveniente pasarlas con agua, incluso el marmitako nos decían a nosotros que había que comer con vino.
Entrados los 90 la cosa cambio, cuando los de la vieja guardia se jubilaron el consumo de vino bajo a mínimos, ya no era viable al menos en el barco en el que yo andaba el mantener botas de vino y barricas en cubierta, cambiamos todo por cajas de Don Simón, al tener consumo pequeño económicamente nos lo podíamos permitir, los que todavía andaban con barricas se quedaban extrañados de vernos meter los “ladrilos” de vino.
El patrón viejo se extrañaba, como es que vais sin vino a la mar:
- eso no se ha visto nunca!!
-qué clase de gente hay en el barco!!
Poco a poco las barricas fueron desapareciendo y hoy en día me parece a mí que en muchos barcos incluso han prohibido el vino, no es que no lo lleven, sino que no han prohibido, al igual que fumar tabaco en el comedor y esto y lo otro....
El vino, que tantos problemas y discusiones genero a bordo!!!
Editado por trabañarru en 26-06-2021 a las 10:00.
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