.El aire frío es más denso y contiene más oxigeno. Al arrancar el motor en caliente, el aire es menos denso ya que está acumulado dentro la tapa y el motor, y por eso le cuesta más arrancar. La otra idea es por el sistema de encendido, que al estar caliente, baja el rendimiento y necesita más potencia para el arranque. Un cambio de bujía podría mejorar el arranque.
