Hace unos días tuve la ocasión de visitar Cala Galdana en Menorca y comprobar trístemente que el pequeño canal que sirve de embarcadero a una pequeña cantidad de barcos se ha convertido en una cloaca a cielo abierto, una verdadera pena y muestra del descontrol que gozan los vertidos fecales en las islas.



Odin