Cita:
Originalmente publicado por juan sin sombra
[…] Primero intenté el cambio de categoría de mi propio barco, y cuando esto no fue posible, se me está ocurriendo cambiarlo a él.
(También yo comparto tu discurso, que conste)
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Las dos soluciones que apuntas sólo te darán quebraderos de cabeza. La primera es cara y no tienes garantizado que te vayan a dar lo que necesitas. La segunda es igual de cara o más, y ¿por qué vas a tener que cambiar tu barco, un barco que te gusta, con el que navegas y al que cuidas sólo por una cuestión administrativa inventada por unos sinvergüenzas?
Para eso, abanderamiento en el extranjero y adiós. Muchos lo hemos hecho, hemos tenido esas dudas antes de hacerlo y nos hemos sentido fenomenal cuando hemos comprobado lo tranquilo que se queda uno después de hacerlo.
Saludos y
