En julio observamos una corriente dentro del puerto de Segur que tampoco era normal. Primero entrante, de varios nudos, y en 5 minutos cambió a vaciante. De hecho, provocaba cierto remolino apreciable en la superficie del agua, y vecinos que estaban en el interior del barco también apreciaron el movimiento y salieron a ver.
Las aguas se movían con violencia, arrastrando fango y algas. Comentamos que seguramente fuera una conjunción de marea y mar de fondo (tambiénde componente Sur) reflejándose en las formas de la bocana. Siempre que he leído noticias similares, lo he achacado a fenómenos locales dónde se combinas unas condiciones muy concretas en un momento determinado.
Por suerte, al haber mar de fondo y poco viento, era poco apetecible navegar, y no pilló a nadie entrando o saliendo. Pero estar maniobrando (confiado por no haber viento), y que de golpe te lleve una corriente lateral dentro de puerto da bastante yuyu de imaginarlo.
Siempre se ha dicho que el Mediterráneo es temperamental. Y las islas están empapadas de Mediterráneo por los cuatro costados
