Respuesta: Pequeño TSUNAMI -Risagas en nuestras costas mediterráneas.
Experiencia de cuando era pequeño, mis padres siempre pasaban los veranos atracados en ciudadela y este fenómeno como ya se ha dicho era bastante común: a la que se veía cielo encapotado, cierta inestabilidad y algo de viento (no recuerdo de dónde), se cenaba la familia en algún restaurante del puerto y se le llevaba el plato a mi padre al barco, que se quedaba por si acaso tocaba “bailar” las amarras al son de la rissaga, cazando y amollando según tocaba. Más adelante ya ponían un cartel de “perill de rissaga” en el puerto si el día se prestaba. Sí que recuerdo muy claramente una rissaga en particular en la que en sueños oí como si hubiera disparos, casi como una metralleta (también puede que siendo un niño lo exagerara); a la mañana siguiente me explicó mi padre que eran amarras rebentando y, lamentablemente, algún barco a la deriva saliendo de puerto. Siempre me lo dijo: en ciudadela, amarras largas y más vale algún golpe al pantalán que llegar y que el barco no esté.
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