En una tarde de abril del año 2007
me comporté muy mal con el portero
le hablé de modo inusual, sin ningún esmero,
por eso le pido perdón y si quien la pata mete
la ha de saber sacar y ponerse en un brete,
quisiera también por parte del ofendido,
saber que mis palabras cayeron en el olvido.
Y si como esta tarde ha demostrado
alguien que no las ha olvidado,
espero también que me perdone
y que al rencor no se abarloe.
Veo que sois buena gente,
y os pido que seáis indulgente,
o no es lo que cabe esperar
de la gente de la mar?
ZCO.
