NO

Mi aportación/sugerencia es meter a todos estos estudiosos en un par de veleros representativos de las características más frecuentes entre los "interactuados" y
ponerlos a navegar sin descanso en la zona de exclusión, para que ensayaran métodos disuasorios respetuosos con los animalitos, hasta conseguir que modificaran su comportamiento.
Si hablan de "oídas", ven trocitos de video obtenidos en plena tensión, y no tienen una estadística de las características de las embarcaciones afectadas, poco/nada pueden hacer, salvo cobrar por hablar.
Pero, claro, salir a la mar a merced de las bocas de la orcas, es otro cantar.
Buena proa.