Re: Bitácora/historia de mi travesía veraniega
Dénia. El Portet.
La Marina El Portet me gusta como puerto. Está muy nuevo y cuidado. En el suelo de los baños se podría hasta comer de lo limpios que están. Está todo muy a mano. De todos modos, me gusta que el atraque esté casi en la cabecera del pantalán, ya que, más cerca de tierra estamos de nuevo casi en zona de ocio y paseo y nos apetece la intimidad que tenemos por ahora. Ya saldremos cuando nos apetezca.
De momento tengo 2 días de atraque.
Retomando el relato….
Todo está en orden, me tomo unas merecidas cervezas y luego cenamos en nuestra bañera con un buen vino y buenas y ricas viandas que tenemos a bordo.
Durante la cena comentamos cosas del día, que ha sido completito. Es curioso como viviendo la misma experiencia y en el mismo barco, cada persona tiene una visión y unas sensaciones diferentes en función de su rol y de sus conocimientos. Las olas, que al final ya algunas venían de 3 metros y con cierta mala leche, yo las seguía viendo de entre 2.5 y 3 metros algunas, mientras que mi pareja las veía de mas altura y amenazante seno. En cualquier caso, sé y soy consciente después de muchos años de mar, qué, en ocasiones, hay que dejar un tiempo para que las cosas maduren en el interior de cada uno. Y ese tiempo varía en función de cada persona.
Estamos fresquitos, a la vista el Montgo completo y el Castillo delante de nosotros. La tarde y noche continúan nubladas y eso le otorga al entorno un encanto especial.
En breve espacio de tiempo descubrimos que estamos absolutamente rodeados de gente. Tanto la zona de la antigua Diannium Romana, llena de puestos típicos y restaurantes y casa de colores muy bonitas, el paseo que da a la playa cercana al puerto, y sobre todo, el mismo puerto. 3 discotecas comienzan muy pronto la actividad, dado el toque de queda vigente (a la 01:00 hrs. Aquí). Agradecemos más aún nuestra posición. Una pequeña isla en medio de un gentío que nos impacta mucho.
Solemos cenar con Radio 3 puesta. Parece, cuando estamos a bordo, que pinchan para nosotros. Hoy he de apagarla porque se mezcla con la música de la discoteca Sounders. No nos importa mucho, porque pinchan bien y nos adaptamos a ello perfectamente. Hoy dormiremos como niños. A las 00:30 hrs. Se va haciendo el silencio en la zona.
A la mañana siguiente voy haciendo gestiones. Estoy pendiente de que me llamen de Xavea para darme un atraque allí. Tienen mi correo y mi teléfono desde hace días, pero la cosa no acaba de salir. Están con la Semana de Vela y no tengo sitio allí. Por otro lado, en Moraira, ya me han dicho que no es posible reservar, que hay que plantarse allí, llamar por VHF en el momento, y si hay sitio bien, y sino pues no hay. De momento, estamos bien en Dénia.
Mi pareja hace una incursión por el pueblo mientras yo me quedo baldeando y buscando puerto. Hemos hecho bien este año llevando el barco absolutamente servido de víveres, y aún nos sobra sitio de estiba. Ella encuentra un Mercadona cercano de un tamaño colosal, pero la afluencia de gente es colosal también, así que como no hace realmente falta, compra fruta, tomates y cosas frescas en una pequeña tienda y se vuelve. También ve un restaurante Indio que nos interesa y una playa a 200 metros del barco.
Durante la mañana viene el armador del barco que tengo a babor, un Tornado 31, durante la charla entiendo que trabaja en el puerto, pero marinero no es. Esto resulta muy buen asunto más adelante.
También hago muy buenas migas con un vecino francés que tengo enfrente. Tiene una Crownline pequeñita, pero cabinada y vive en ella de Junio a finales de Agosto. El resto del año, la tiene en una marina seca al lado del puerto. Le ayudo a hacer un bricolaje con un fondeo nuevo. No tiene herramienta suficiente.
Actividad Náutica en la zona, costumbres, y costumbres actuales.
Desde las 07:30 hrs. Que estoy en marcha, observo que en este puerto hay una gran cantidad de motoras de cierto porte, de motoras medianas, de day cruiser, de open. Todas de gran potencia, e impecables en su mayoría en cuanto a limpieza y mantenimiento. Estimo que hay unos 2 veleros o menos por cada 8 motoras. Las marcas americanas se llevan la palma, aluna Sciallino y algún Llaud y Trawler. Por otro lado, hay una auténtica flota de semirrígidas y rígidas de varias empresas que llevan motores de 150 CV, 200 CV e incluso más. Las esloras son pequeñas y diversas, pero no pasa casi ninguna de los 6 metros. Las empresas tienen sus propios catways cercanos al paseo del puerto, y a las 08:00 hrs. ya hay un pequeño ejército de trabajadores, todos uniformados no limpiándolas, sino secando el relente de la noche de colchonetas, balcones, etc. y poniéndolas a punto. La limpieza ya se hizo la tarde anterior.
Bien. Son de alquiler sin patrón.
Bueno, sin patrón, sin título, sin conocimientos, con un pasaje de unas 6 u 8 personas cada una.
La jugada transcurre así según mis observaciones: A las 09:00 hrs. Ya están por allí los primeros clientes. Les explican lo que es el morse, mejor dicho, se lo enseñan. Las embarcaciones ya están hasta con el motor arrancado cuando llegan. Avante, atrás, y luego el volante. Ya está. De hecho no desatracan siquiera. Los empleados las desatracan, les llevan hasta el final de mi pantalán y otros, allí tienen una escalera. Se suben a la escalera, les dan un empujón con el pie, les dicen qué si tienen algún problema que llamen por teléfono en el idioma que sea, y ya está, eá. A navegar. Sin emisora, sin más. Así de sencillo, así de rentable (supongo), y así de frívolo todo. No falta el muy necesario equipo de música potente y la nevera portátil.
Ni que decir tiene, que los primeros segundos del que gobierna son para verlos. El volante no gira como el de un coche. Un golpe avante con un 200 CV puede sentar o tirar al suelo a cualquiera incluido el supuesto patrón. Yo no puedo dar crédito a lo que veo. Pero al ver a la número 60 que sigue el mismo e imprudente procedimiento en cosa de 2 horas. Doy crédito. No tengo más remedio. Me horrorizo. Y todo esto trascurre a primera hora cuando no suele haber viento. Cómo trascurre el resto no puedo verlo de momento, pero desde luego las eses que hacen y los tirones dentro del mismo canal dan muestra de lo que trato de contar.
Vale. Una vez visto esto me fijo en la actividad del resto de barcos de “No alquiler sin patrón”. Estos se desperezan un poco más tarde, pero prácticamente toda La Marina queda a mitad de su capacidad por la mañana. Maniobras motoreras típicas, dos motoracos, y casi todas, con independencia de su eslora con hélice de proa.
El embudo, el tráfico y la montonera que se lía al final de cada canal del puerto con el canal de salida del mismo es impresionante, durante toda la mañana. Entre los de alquiler, los de no alquiler, las motos de agua que salen desde el fondo en grupos de 8 o 10 y los barcos del puerto de enfrente, El Yacht Club, y la lancha de parasailing uno casi no sabe donde mirar antes. Y esto no para durante toda la jornada, ya que se une más tarde con otros que salen mientras estos vuelven. ¿Me pregunto como sería este follón con un buen viento? Me respondo (y lo escribo más adelante).
Ese mismo día, vamos a la playa después de comer, una playa muy agradable justo detrás del puerto, con un chiringuito tranquilo. Disfrutamos, nos bañamos, nos relajamos y luego nos tomamos unas copas en el chiringuito. Comento como curiosidad que en este chiringuito, al estar la playa orientada al N, se puede disfrutar de la puesta de sol sobre el agua. Algo no muy habitual en levante.
En la playa veo que hay alquiler de patines a pedales, algunos con muchas plazas, con tobogán, y otros accesorios. Me pregunto porque las personas que no están formadas para la navegación no se alquilan uno. Será mucho más barato. Más seguro, tanto para ellos, como para los demás. En fin. No se.
Después cenamos Indio. Riquísimo. Y al camarote.
Aún tengo un día más de atraque aquí. Mañana decidiremos que hacemos.
Continuará…
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