Re: Bitácora/historia de mi travesía veraniega
El viento llega a su hora por donde estaba previsto. Izo la mayor, desenrollo el Génova. Apago el motor. Que gozada. Esta vez pasamos por el Cabo y sus acantilados muy cerca y en silencio, tranquilamente. Disfrutando el momento. De hecho, tomo un rizo, ya que esta refrescando y tenemos ya 17 nudos. Más cómodos así.
Ferry, gasolinera, viento, abordajes y golpes.
Ya antes de la bocana arriamos todo y volvemos a poner máquina. He comentado durante la vuelta qué, dado nuestro plan, igual sería conveniente aprovechar e intentar hacer gasoil de un modo u otro. Tengo medio deposito todavía, pero soy de los que intentan siempre llevarlo lleno, por que me gusta, porque no me apetece apurar y un poco por manía mía.
Ya en la bocana veo por el AIS que viene el Ferry de Balearia a toda pastilla incluso antes de verlo. Su vector, programado para 30 minutos, apunta hacia nosotros directamente. 23 nuditos. El barco de los prácticos está entre la verde y la roja, y dicen a voz en grito a todo el mundo: “¡Que viene el Ferry!, ¡Que viene el Ferry!¡Apartaos!” No se. Llevo la radio con el CH9 y el 16 en dual y no escucho nada. Esta manera de avisar a los navegantes es un tanto rústica. Y además a más de 20 metros no les oye nadie. Yo ya estoy dentro del canal de entrada y ya he pasado este canal con Ferrys y con de todo y no voy en una chancla, así que calculo y hago mi entrada a pesar de la venida del monstruo. Es cierto que el barco se planta en la bocana en un minuto desde que se ve, pero evidentemente no entra a esa velocidad. Eso si, suelta un par de sirenazos entrando que eso si que lo oye todo el pueblo. Ya estamos con 18 nudos de viento y rachitas de 22.
Yo voy rumbo a la zona de las gasolineras, a babor, según se entra. A ver si estando todos los barcos del mundo de donde venimos, encuentro un hueco. Je, je. No hay manera. Hay más. Muchos más. Y todos están sedientos. En la del Náutico veo que hay una motora terminando y un velero de 36 pies esperando delante y defendiendo su posición como puede, con el viento y con la entrada y salida tanto del Náutico, como de la Marina Dénia. Me acerco despacio, pero con algo de velocidad porque el viento sino me puede. Consigo hablar con el patrón. El es el último por ahora. Esta es la mía. Le digo que yo voy detrás y me pongo a hacer círculos con el, ovoides, espirales, tirabuzones, parones, atrás, avante, timón a una banda, a la vía, a la otra banda. Ya van soplando 22 y con rachitas malignas. Estudio el muellecito de la gasolinera. Es más pequeño que mi barco. Está a sotavento. El tema no será atracar, sino luego salir. Si lo hago del lado malo, no saldré nunca. Debo atracar por la banda de babor dejando que el viento me abata y luego salir dando atrás media o toda para que mi costado pueda al barlovento.
Todo esto, que en mi puerto, o en una gasolinera normal son maniobras básicas, aquí, y en esta época del año, se convierte en un rato de prácticas de todo tipo y rápidamente, o te la pegas. Viento cabroncete. Después del primer Ferry entra otro. Entran y salen barcos de todo tipo del Náutico, y de la Marina. Y además no me acordaba que esta gasolinera esta justo al lado de la rampa de vela ligera. Debo respetarles.
Mientras ha terminado la motora y entra el velero, con bastante dificultad, ya hay otras 6 embarcaciones en una supuesta cola de la que no tengo constancia, ni número, ni rayitas en el suelo marcando esperar su turno. Todas quieren su ración de caldo, y si es antes, mejor que después.
Decido ponerme a hacer ciabogas, lo más cerca posible del velero en repostaje, aguantando al viento lo que puedo y luego girando rápido con máquina para volver a empezar. Marcando la posición. Quiero que los dos hombres que van en el velero vengan con el pis hecho, que no se pongan a echar aditivo para el gasoil ahora y que no se pongan a hacer la compra en la mini tienda. Pero estoy tan ocupado con lo mío, que no se si lo hacen.
Entre un circulo y otro, he de cambiar en un radio muy pequeño mi estrategia. Mi pareja me avisa a veces de que viene uno por allí, y que sale otro por allá. Y he de cumplir la normativa, el espacio que necesito para no entrar en compromiso y a los de vela. A la vez que marco como los perros en la base de un árbol.
Salen de la rampa en una goma dos personas remolcando un hobie cat 16 sin miedo y sin piedad. Van a unos 5 nudos y se enchufan entre el velero en repostaje y el mío. A mi me alerta un poco, pasan a 20 centímetros de cada uno por cada lado y se quedan tan pichis.
En el momento no me estresa la situación. Simplemente la intento manejar del mejor modo. No me da para estresarme.
Cuando veo que el velero repostante va terminando intento hacer un último intento de que cuadre mi circulo, de manera de que cuando salgan, yo entre. No puede ser. Entran dos embarcaciones y sale una. He de romper el ciclo.
2 lanchas se aproximan a los surtidores como cuervo en cadáver en carretera.
Bien. El gasolinero. Un chavalete que hasta el momento no parecía haberme prestado ninguna atención, sabe que estoy ahí, y desde cuando, e indica a los demás que voy yo. Los demás dan un ok con el pulgar levantado, pero una tercera embarcación va directa al surtidor mientras manejo el morse, la rueda, el viento y su puta madre……. Y me sale del alma con mi voz de barítono bajo y con la proa dispuesta a llevarme por delante a quien sea un: “Escuchame compi. Llevo aquí 40 minutos esperando y dando vueltas. ¿Vale?. Es mi turno”.
La lancha da atrás. Acabo de hacer mi maniobra y el barco se acuesta entre sus defensas y las del pantalán, no sin dar atrás media y un golpe toda por la fuerza del viento por el costado.
Hago un lleno. El aditivo ya se lo pondré después. Esta chufando mucho y me pregunta el de la gasolinera que como quiero sacarlo. Le digo que dando atrás fuertecito se separará la popa, pero que me vigile la amura. Así lo hace. Buen profesional. Buena atención.
Separo la popa y me acompaña la amura y el balcón de proa hasta el final y hasta donde puede. Ahora los demás, deben respetarme a mí. Hago un trompo y doy avante toda y en segundos el barco me obedece. Estamos acostados un poco a babor solo con el viento.
Ya tengo el barco lleno, y pongo proa al Portet.
Descubro que sin máquina voy 3 nudos avante. El viento me lleva. Llamo por Vhf para que nos ayude un marinero. Me piden unos minutos porque están ocupados. Me doy varias vueltas más antes de meterme en la angostura del puerto hasta que me dan paso. Enfilo. Y voy dando golpes atrás para ir sucesivamente a 2.5, 2, y luego 1.5 nudos, y ya, a 20 metros del atraque otro golpe a 0.8 nudos. Velocidad suficiente para gobernar con tanto viento de popa. Entramos bien en nuestro hueco y yo ya llevo atrás al ralentí. En cuanto encapillamos de proa doy un golpe fuerte atrás para sostenerlo. Muertos cazados y fin de la navegación por hoy.
Casi no me he dado cuenta, pero hemos hecho un montón de cosas hoy. Muy diferentes todas.
Igual es deformación laboral o de navegación, o de lo que sea. Pero resulta, que a mi me brota el estrés, en forma de cierta euforia, cuando ha acabado el episodio. Sucede así y así lo acepto. Descubro esa tarde, que igual he pasado más tensión, especialmente con la gasolinera y toda esa mierda, que el resto del día.
*Me viene a la memoria esa tarde, un hacer gasoil en el año 1999 estando contratado de marinero en un Mikado 56, barco marinero y cómodo donde los haya, pero un trasto maniobrando en puerto, intentando hacer gasoil en Porto Colom en Mallorca, sin viento, pero se nos colaron muchos barcos. El armador y contratante me envió a un sitio que sabíamos, a por un bate de baseball y una pistola que tenía guardada. Ahora, después de tantos años, le entiendo mejor. Si bien es cierto que cuando entramos en la gasolinera para llenar ese velero trans oceánico que colapsó todo, estuvimos horas para hacer 2000 litros. Íbamos a Cerdeña desde Almería. Pero esta es otra historia. Perdón.
Retomo. Arranchamos. El F3 a F4 ha sido más, y lo está siendo. Un SE de F5 a F6 con rachas fuertes perdura toda la tarde y parte de la noche. Nosotros ya estamos atracados y hoy no vamos a salir de paseo. El paseo ya está dado.
El festival de atraques con ostión de popa contra el pantalán o de proa o amura contra otro ha empezado ya antes de llegar nosotros. Pero parece ser que el festival es normal aquí en estas circunstancias. Lo poco que calan estos barcos, el gran francobordo que tienen y sus super estructuras sobredimensionadas, no pueden hacer frente a este viento por muchos dos potentes motores que lleven y sus hélices de proa.
El cris, cras, o lo que es peor…. El crock, o el corronch se convierte en nuestra atracción de la tarde. Una Lema que tengo delante se lleva un golpe bastante fuerte en la plataforma de popa de otra motora primero, pero es que medía hora después se lleva otro en la misma zona por otra motora en la misma trayectoria que la anterior.
Para que no todo sean motoras, un velero con matricula de Bilbao, pero alquilado a extranjeros, se empeña en meterlo de popa, pero el viento se lo impide. Lo intenta a toda máquina, una, dos, tres veces, y a la cuarta toma más carrerilla, le da más maquina y lo mete, pero golpea seriamente a otro velero a su costado. Las estructuras de los dos biminis se doblan, y caen soporte de aro salvavidas y salvavidas al agua.
Así transcurre la tarde. Entretenida. Hoy cenamos en la bañera tranquilamente y fresquitos.
Miro el parte para los dos días siguientes.
Dormimos como niños.
Solo falta la última parte. Continuara….
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