Pobre amantillo, siempre denostado. Salvo manos de sobra a bordo, en plan regata, o contra rígida, mejor llevarlo. Lo de subir o bajar la mayor sin utilizarlo, forzando tejidos y patines, un despropósito. Para rizar lo mismo. Eliminarlo confiando en un lazy bag, otro despropósito: lástima de funda, no creo que dure mucho. Aunque ves gente que lo hace. El triste amantillo, con una mena adecuada, sin pasarse, sirve también como driza de respeto. Y hay trucos de sobra para que no se enganche (goma en su tramo inferior) o azote la vela.
